domingo, 24 de junio de 2018

Santiago Arias: ¿revelación colombiana?


Antes del arribo de Falcao y de James Rodríguez al fútbol europeo, los jugadores de Colombia con más cartel internacional eran un par de laterales: Juan Camilo Zúñiga y Pablo Armero.

Ambos jugaron en aquel Napoli dirigido por Walter Mazzarri que de a poco recuperó el prestigio del club tras vagar por las Series B y C durante años. Mazzarri los colocaba como laterales-volantes en una zaga de cinco hombres y así logró acomodar a Edinson Cavani, Ezequiel Lavezzi y Marek Hamsik adelante.

El sistema resultó un éxito, pues permitía a los atacantes asociarse por el centro del campo sin descuidar los costados. Incluso Antonio Conte imitó el esquema con su Juventus y se lo llevó consigo al Chelsea, donde salió campeón de la Premier con Marcos Alonso y Víctor Moses como los equivalentes de Zúñiga y Armero.

Juan Camilo Zúñiga era fundamental en el esquema de Mazzarri, imitado por Conte.

Sin embargo, la línea de cinco atrás en ocasiones puede estorbar el funcionamiento ofensivo de una escuadra si se considera que, incluso con la subida de los laterales-volantes, jugar con tres zagueros significa echar en falta a un mediocampista o a un delantero en zonas del campo más peligrosas.

De esto mismo se percató tanto Conte como su sucesor en la Vecchia Signora, Massimiliano Allegri. Si el primero resolvió el acertijo transformando al lateral español César Azpilicueta en un zaguero central, el segundo lo resolvió haciendo lo mismo con el brasileño Alex Sandro.

Así, jugando con un lateral en la posición de central, se puede conservar la solidez de la línea de cinco en fase defensiva y la versatilidad de una línea de cuatro en fase ofensiva. De hecho, en la derrota contra Croacia, Argentina intentó el experimento usando a Nicolás Tagliafico como lateral-zaguero junto con Nicolás Otamendi y Gabriel Mercado.

Ante Colombia, Polonia hizo lo mismo con el zurdo del Borussia Dortmund, Lukasz Piszczek; pero este se quedó anclado a la línea de zagueros, lo cual hizo al equipo europeo verse tan mal como la propia Argentina. Por ello resalta que Santiago Arias haya jugado como lateral-zaguero rindiendo al mismo nivel de Azpilicueta o de Alex Sandro en sus mejores momentos.

Colocando a Arias en la misma línea que Yerry Mina y Davinson Sánchez, Pékerman logró sacar lo mejor de Juan Guillermo Cuadrado (quien no debió salir de cambio contra Japón). Además, la Selección Colombia pudo formar por lapsos una línea defensiva de cinco hombres para darle libertad a Juan Quintero, a James y a Falcao en zonas centrales aprovechando contragolpes.

Gracias al aporte de Arias en los roles simultáneos de defensa central y defensa lateral, Colombia logró jugar con la jerarquía táctica de una escuadra italiana. No sería sorprendente verlo dejar el PSV de Holanda y seguir la estela de Armero y Zúñiga en la Serie A.

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