lunes, 18 de junio de 2018

¿Podrá Hummels rescatar a Alemania de la debacle?


Los de la televisión uruguaya fueron los primeros en darse cuenta. Algo no andaba bien. No solo era la desprolijidad de Luis Suárez contra Egipto; era también el heroísmo de Diego Godín lanzándose al ataque.

Colocar dos líneas de cuatro hombres en propio territorio está convirtiéndose en una barrera inquebrantable para los Suárez, los Messi, los Müller y los Isco. Sin embargo, Godín fue el primero en entenderlo: dichas circunstancias exigen del zaguero arrojarse con el cuchillo entre los dientes.

El segundo fue Mats Hummels.

Digno heredero de Franz Beckenbauer y de Matthías Sammer, el cinco teutón defendió con pulcritud y anticipó intenciones de pases rivales que, de haber fallado, hubieran terminado irremediablemente en su propia red. Por momentos fue sublime observarlo no perder esa elegancia tan suya ante la presión de once mexicanos en la cancha más los otros 40 mil fuera de ella.

Además, esa zurda prodigiosa proyectó trazos largos (tres), trazos medios (32) y apenas tres toques cortos (para Manuel Neuer). Según la FIFA, Hummels registró un porcentaje de acierto del 95%, lo cual es extraordinario hablando de un central con la técnica y el valor para alzar pelotas ambiciosas.



El panorama no es nada halagüeño para los monarcas defensores. Desde el 2002 los campeones de cuatro años atrás abdican su trono y también su corona sin meter ni las manos.

No fue sino hasta que Andreas Granqvist venció a Jo Hyeonwoo desde los once pasos que Suecia volvió a hacer de las suyas. Los encargados de eliminar a Holanda y a Italia habían llevado la iniciativa contra Corea del Sur y el 1-0 a favor los hizo regresar a sus viejas costumbres: dos líneas de cuatro en propio territorio. Apenas les remataron una vez.

Las dos líneas de cuatro implican también que al frente quedan dos hombres para contragolpear. Por eso los de la tele charrúa enfatizaron la figura heroica de Godín, porque cada ataque iniciado por el capitán de la Celeste venía precedido por un anticipo quirúrgico en parte baja.

Sistemas tácticos de Joachim Löw aparte, el hombre más importante de Alemania para la defensa de su título es Hummels. Solamente él, desde el fondo, puede crear el espacio que permanecerá cerrado para sus compañeros arriba ante adversarios que ya vieron que a la Mannschaft le duelen mucho los contragolpes.

El reto es gigante y la imagen es magnífica. El káiser Hummels contra la adversidad. Ojalá que se lesione el brazo y que aún así siga jugando.

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