domingo, 3 de diciembre de 2017

¿Hay que tenerle miedo a Suecia?


Fútbol terrible. Pero del malo de verdad. No hay otra manera de explicar el juego sueco. Sus tres encuentros de la fase de grupos de la pasada Eurocopa (Irlanda, Italia y Bélgica) fueron martirios insufribles y merecidamente cayeron eliminados a las primeras de cambio con todo e Ibrahimovic y Forsberg.

"Pero eliminaron a Italia en el repechaje". Son limitados, mas no inofensivos. Defendiendo como defendieron en la Euro, dos líneas de cuatro y dos puntas dejados a su suerte, se las ingeniaron para conseguir un gol y una valla imbatida en la ida para continuar defendiendo en la vuelta.

Decir que Suecia eliminó a Italia, sin embargo, ignora el colapso psicológico sufrido por la escuadra azzurra tras ser vapuleada por España en Madrid. Más que derrotados por los suecos, los italianos fueron traicionados por sus propios nervios y la prueba irrefutable de que Suecia es bastante limitada es que no aprovechó la desesperación del rival para hacer siquiera un gol de visitante en el Giuseppe Meazza.

Y es precisamente aquel juego en Milán, donde Suecia selló el pase a Rusia (y al grupo de México) el que mejor ilustra las limitaciones escandinavas. Para neutralizar a Marcus Berg y Ola Toivonen, los dos rematadores suecos, Italia formó a su BBC (Bonucci, Barzagli y Chiellini). La teoría es simple: dos centrales marcan personalmente y uno sobra. Aunque la teoría no es tan simple cuando la línea de centrales juega prácticamente en el medio campo y queda a merced de la velocidad enemiga a campo abierto. 

(Piensen en cuánto sufre el zaguero belga Vincent Kompany en el esquema de Guardiola ante delanteros como el irlandés Shane Long).

Por supuesto que el seleccionador sueco Janne Andersson debió advertir que Italia estaba entregada en defensa. Pero Berg y Toivonen demostraron ser demasiado lentos para aprovechar los espacios a espaldas de la BBC. Hacia los minutos finales, Andersson sacó a Berg e ingresó a Isaac Kiese Thelin, quien juega en el Waasland-Beveren de Bélgica. Sin comentarios.

¿Y qué hay de Emile Forsberg, la estrella del RB Leipzig? Nuevamente, en San Siro, Forsberg no destacó sobre ninguno de sus compañeros. Quizás con su selección juega muy pegado a la banda. Lo visto de él ante Italia en la vuelta fue decepcionante: fue él quien de hecho estropeó con pases imprecisos los contragolpes más prometedores.

Con Zlatan o sin Zlatan, Suecia renunciará a la iniciativa ante México en Ekaterimburgo. En otras palabras, el equipo de Juan Carlos Osorio tendrá un partido típico de Concacaf en el último juego del Grupo F. Ahora bien ¿México fue capaz de desarmar esquemas defensivos tipo 4-4-2 en jugadas con balón en movimiento? La evidencia señala que el Tri abrió cerrojos básicamente en pelota quieta.

No hay que tenerle miedo a Suecia. Táctica y técnicamente, es más factible que los escandinavos le tengan miedo al Tri.

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