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miércoles, 19 de junio de 2013

Prandelli observó cómo deshicieron a Italia.


  Sólo los postes salvaron a Italia del derrumbe ante los japoneses. Aunque la Azzurra haya recibido 3 goles en un solo partido, su máxima preocupación debe ser la forma en que los de Zaccheroni gestaron esas formidables jugadas que acabaron con la pelota golpeando la madera 3 ó 4 veces. Italia no recibía semejante baño desde la final de la Euro ‘12 cuando España sí vacunó y el partido acabó 4-0.

Increíblemente, Japón disparó más de 13 veces dentro del área de Buffon, (65% del total de remates nipones al arco para ser exactos). Kagawa, Honda y Okazaki se dieron un festín llegando por sorpresa desde atrás, como la siguiente gráfica lo ilustra:

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Admiro a Cesare Prandelli por su voluntad de transformar el juego italiano tomando riesgos. No obstante, su planteamiento quedó absolutamente exhibido e inutilizado por un Japón que prácticamente imitó lo hecho por España un año atrás. Si los españoles cercaron a Pirlo bloqueando todas sus vías de salida, los japoneses fueron más allá y encerraron al virtuoso de la Juventus en su propio campo obligándolo a realizar simples pases laterales y a intentar fallidas asistencias diagonales.


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La pregunta es ¿cómo hizo Japón para reducir a Andrea Pirlo a su mínima expresión? Si España bloqueó sus vías de salida, los del Sol Naciente bloquearon sus vías de entrada. Es decir, Japón impidió que los centrales italianos pudieran buscarlo y encontrarlo en posiciones de ventaja. Para eso, el 9 japonés Maeda cumplió las mismas funciones que Cesc Fábregas en 2012: obstruyó a Barzagli y a Chiellini, los molestó, corrió detrás de ellos para ocuparlos y jalar marca. Fungió como lo que es, un delantero clásico, para que Honda, Kagawa y Okazaki entraran una y otra vez a encontrar los postes y el larguero de la valla de Buffon.

Al bloquear a los centrales, Japón impidió a Pirlo adueñarse del balón. Por sencillo que parezca, México, por ejemplo, ignoró esta alternativa al usar a Javier Hernández para corretear al 21 italiano una vez que éste ya podía decidir a dónde mandar el esférico. Así, el esfuerzo de Hernández fue desperdiciado en corridas infructuosas lejos del área mientras el esfuerzo de Maeda permitió a Japón sorprender dentro de la misma. Como consecuencia, Barzagli y Chiellini se pasaron el balón 14 veces el uno al otro y únicamente en 9 ocasiones lograron encontrar a un Pirlo demasiado retrasado e inofensivo.

Gracias a las cosas del fútbol, Italia emergió victoriosa de este extraño y extraordinario choque ante los nipones. Sin embargo la poesía de Prandelli no alcanza a salir tan bien librada. La Nazionale fue superada, le quitaron el balón, la encerraron en su campo y la atacaron en cascada. Césare Prandelli recibió ante Japón la misma amarga medicina que hace un año frente a España en dosis más pequeñas. En Recife observó cómo deshicieron a Italia.

jueves, 13 de junio de 2013

Japón quiere (y puede) ser caballo negro en Brasil.


 Japón tiene las armas y la estrategia para triturar todos los pronósticos y dejar al Scratch o a la Azzurra fuera de semifinales de la Confederaciones 2013. Japón ha cimentado un imperio emergente y temido en Asia que ya está listo para desafiar las apuestas de quienes dicen que Brasil e Italia arrasarán el Grupo A.

Los nipones tienen un once titular lleno de velocidad, técnica individual, disciplina táctica y sangre fría corriendo por las venas. Aunque la irrupción de Hiroshi Kiyotake en la Bundesliga con el Núremberg (10 pases para gol más 4 anotaciones) junto a su gran actuación en la victoria japonesa frente a la Francia de Ribery en Saint-Denis hace pensar que debería ser del cuadro inicial en Brasil, el técnico Alberto Zaccheroni lo toma con calma y previsiblemente formará con la base del campeón asiático de 2011.


                               

En este 4-2-3-1, Maya Yoshida del Southampton inglés comanda la defensa central; Nagatomo del Inter de Milán y Uchida del Schalke 04 hacen de las laterales niponas vías rápidas de desborde y centro; Endo y Hasebe del Osaka y Wolfsburgo respectivamente dan salida y recuperación al centro del campo; Kagawa del Man United y Okazaki del Sttutgart arrancan desde los extremos hacia el interior para dar profundidad; y Mike Havenaar, el japonés de padres holandeses, será ese 9 corpulento y arrastra-defensas que cualquier equipo necesita en su caja de herramientas.

El mejor futbolista de todo el cuadro es indiscutiblemente Keisuke Honda del CSKA de Moscú. Después de Endo, Honda es el mejor pateador japonés a pelota quieta y en movimiento. Zaccheroni lo hace jugar de 10 puro recibiendo pases verticales entre líneas de la dupla Endo-Hasebe desde terreno nipón para distribuir a discreción. No obstante, durante Sudáfrica 2010, el anterior técnico Takeshi Okada lo colocaba en el extremo derecho para aprovechar su cañón en la pierna izquierda, y posteriormente le otorgó el rol de único centrodelantero para explotar su habilidad, velocidad y fortaleza en el uno contra uno cuando Japón debió contragolpear. Keisuke Honda anotó y dejó rivales sembrados allá donde lo posicionaron.

Debido al temor que causa la selección japonesa en Asia, ésta ha sido ampliamente estudiada por rivales más rústicos como Australia, que sin embargo han logrado neutralizar el triángulo dorado Endo-Hasebe-Honda. Cuando esto sucede, Zaccheroni saca a uno de los dos extremos (en este caso a Okazaki por derecha), mete a un defensa central (pienso en Hiroki Sakai del Hannover) y cambia a línea de 3 en el fondo. Así, Nagatomo y Uchida explotan las bandas a placer esquivando a adversarios que ya se habían aglomerado en medio campo para bloquear al triángulo dorado: 


De esta forma, la escuadra de Zaccheroni tiene respuestas a los acertijos que le presenten Scolari, Prandelli y De La Torre. Si Luiz Gustavo y Paulinho logran bloquear a Honda, entonces Nagatomo y Uchida se arrojarán directamente sobre las espaldas de Dani Alves y Marcelo/Filipe Luis. Si Italia juega con creadores en el medio campo como Pirlo, Montolivo y Marchisio más De Rossi, Honda encontrará entonces a Shinji Kagawa y a Okazaki por los extremos. Si un equipo tan acartonado y temeroso como México sale con sus tradicionales dos líneas de 4 para cerrar espacios a los nipones, entonces Endo y Honda sacarán petróleo del balón parado; o entrará Kiyotake a romper el ostión azteca.

Japón es un equipo de respuestas. A aquellos que piensan que Brasil e Italia avasallarán el Grupo A, Japón responde que aún hay lugar para el caballo negro.

domingo, 5 de mayo de 2013

La delicada resurrección del Napoli.


Pese a que la Juventus obtuvo su segundo scudetto consecutivo dando un golpe de autoridad en Italia, el gran vencedor de esta temporada en el Calcio es indiscutiblemente el SSC Napoli.

Después de sacarle los colores a un alicaído Inter de Milán en San Paolo, los azzurri tienen ante sí la posibilidad de terminar segundos en la Serie A y clasificarse por segunda vez en tres años a la Liga de Campeones. El Napoli, tal vez junto a la Fiorentina de Montella, representa el soplo de aire fresco de un club que fue capaz de ponerse a sólo una victoria de la todopoderosa Vecchia Signora y cuestionar con seriedad su reinado.

Walter Mazzarri, técnico napolitano, no desmerece frente a Antonio Conte en la batalla táctica. Si el estratega juventino revolucionó al Calcio con esa línea de tres -formada por Chiellini, Bonucci y Barzagli- haciendo de Andrea Pirlo el gran mariscal de campo del hoy bicampeón consecutivo, Mazzarri ha contestado con su propia línea de tres –Campagnaro, Cannavaro y Britos- haciendo de la conexión suiza – Dzemaili junto a Behrami dejando en la banca al gran Inler- los mejores aliados de Hamsik y Cavani. Son Mazzarri y Conte, junto a Césare Prandelli, los grandes representantes de la vanguardia nueva italiana.

Lógicamente la estrella del equipo es el capo uruguayo del gol. Son precisamente las anotaciones de un delantero asesino como el oriental lo que más ha echado en falta la Juventus en sus aspiraciones de Champions League. Sin embargo es la figura de Marek Hamsik la que rompe todos los esquemas. ¿Se trata de un diez puro? ¿o más bien es un gran extremo izquierdo? ¿o quizá un mediocentro reconvertido con vocación ofensiva?  El eslovaco es todo eso y más. La forma en que Cavani baja para asociarse con Hamsik y hacer jugar al Napoli parece sólo conocer los límites de la imaginación.

El dulce momento que hoy viven los azzurri era difícil  de esperar después de haber estado en la bancarrota a principios del nuevo milenio. Sí, ese club que logró reivindicar a todo el sur de Italia ante el imperio del AC Milán de Arrigo Sacchi en épocas de Maradona, estuvo en quiebra deambulando en divisiones inferiores por ahí del 2004. Tras la quiebra, el cineasta Aurelio de Laurentiis decidió comprar y refundar al equipo de sus amores y gracias a él, el Napoli es hoy lo que es. El Napoli ha resucitado.

Sin embargo se trata de una resurrección prendida con alfileres. El Napoli logró regresar a la cúspide gracias a una inteligente política de fichajes que incluyó a buenos futbolistas sudamericanos como los argentinos Denis y Dátolo, y los colombianos Armero y Zúñiga que hoy permanecen en la escuadra. Pero el caso Lavezzi enciende las alarmas entre quienes nos hemos enamorado del fútbol del Napoli.  Ancelotti quería al Pocho en París y lo logró tras hacer pagar 31 millones de euros haciéndole a De Laurentiis una oferta que no pudo rechazar. Lavezzi, pieza clave en la resurrección napolitana, dejó un vacío que Mazzarri aún no puede llenar.

Viene el verano europeo, y con él las ganas de revancha de los gigantes de España e Inglaterra y sus grandes chequeras para fichar. La final 100% alemana de Champions dejó a muchos clubes descontentos y las perlas del Napoli serán bastante cotizadas. ¿Porqué arriesgar con Neymar, por ejemplo, si Hamsik ya está probado en la élite? Así pensarán varios en los despachos de Manchester, Madrid o Barcelona.

Ahí reside la delicada resurrección napolitana; un club que aún sufre las consecuencias a largo plazo de la bancarrota del 2004 y que necesita dinero para financiar su fuerzas inferiores y asegurar un gran futuro. Lorenzo Insigne, talento napolitano, debe seguir aprendiendo de Edinson Cavani. Sólo con la permanencia del uruguayo, de Hamsik y compañía, la resurrección del Napoli será total.